23 de feb. de 2009

"CANITO" LA CARNE DEL MITO (La biografía del célebre maestro llevada al teatro en una obra vanguardista)

*(Un momento de la obra de teatro "CANITO" LA CARNE DEL MITO)


En una acción arriesgada, la Compañía de Teatro "En cueros", pone todo su talento en este asombroso montaje de la Biografía del torero "Canito". Una representación del mismo título : "Canito", la carne del Mito, que utilizando todos los recursos interpretativos, nos muestra la vida del maestro desde ángulos insospechados, respetando siempre la trayectoria vital del referente moderno de la tauromaquia, donde los animales cobran forma humana y los humanos se tornan animales en una visión "orwelliana" de la vida y obra del diestro.

Así comienza la Biografía de "Canito" *(más arriba mostramos el momento de la obra en que se representa el primer encuentro del joven "Canito" con la cruda naturaleza del Toro en su faceta de semental; magistralmente interpretado por el músico y actor Terry Lover).

"CANITO" LA CARNE DEL MITO

Indagar en el pasado del maestro "Canito" es en el mejor de los casos una labor ardua y poco fructífera. Pero a veces... ¡Ay! a veces todas las horas empleadas, todas las visitas a los lugares donde se forjó el mito, las preguntas realizadas...etc, sacan a la luz unos hechos que de no ser porque están respaldados con una rigurosa investigación, parecerían fruto de una imaginación desbocada y sin freno. Una narración fantástica en vez de una biografía documentada. Poco se sabe de su origen; quienes fueron sus padres, o donde hizo la primera comunión; aunque a este respecto, corre el rumor de que lo suyo fue un rito iniciático, donde a la tierna edad de 10 años tuvo que correr desnudo con una calabaza en la cabeza rebosante de miel que le chorreaba por el cuerpo, atravesando una planicie plagada de hormigas cabezonas muy agresivas. Parte de su infancia transcurrió en África, de donde le vendría el apelativo de "Africanito", que posiblemente, degeneró en "Canito". De este episodio no hay pruebas concluyentes. De lo que si hay pruebas es de que sus primeros años de vida los pasó entre una manada de 'Babuinos' (mono cinocéfalo africano que puede alcanzar unos 75 cm. de altura y cuyo pelaje es de color marrón oliváceo) que le acogieron cuando, por circunstancias desconocidas, fue abandonado en plena sabana Africana (aquí cobra veracidad el capítulo de las hormigas, pero como he dicho no está contrastado). Un gesto característico de los Babuinos y que "Canito" expresa en sus faenas, es mostrar los dientes haciendo que sobresalga el colmillo, profiriendo gritos guturales del tipo: -"¡¡¡Graaaammmmfff!!! ¡¡¡Groooñññiiggg!!!"- para después realizar una especie de baile contoneante que acaba con él en cuclillas golpeando el suelo con la mano derecha. Algo espectacular, que sobrecoge cada vez que se presencia y que confirma el episodio de los monos.

Se pierde su pista durante un tiempo, hasta que reaparece en una institución para la educación de la próxima generación de JOVENES OBREROS CRISTIANOS, regentada por una antigua misionera inglesa llamada Mrs.Righteousness que estaba obsesionada por construir un mundo de luz y de color, donde todos rezaran a Dios, mientras laboraban. Su lema era "Ora et labora". Ella se dedicaba sobre todo al rezo y dejaba el trabajo para sus pupilos. Cuatro días en semana, llevaba a sus tutelados a una granja cercana donde estos realizaban labores que los dueños retribuían a la institución, por ende, a la Directora, es decir, a Mrs. Rightousness (para mayor gloria del Señor).

En esta granja tenían un toro semental astado superlativamente, y con la mirada torcida (al igual que su herramienta de trabajo). Con frecuencia le traían vacas reproductoras para que las preñara, cosa que el bóvido hacía con poco esfuerzo por su parte, y sí con gran gusto. Para él y para sus dueños. "Canito", que por entonces contaba siete u ocho años, quedaba hechizado viendo como el Toro embestía por detrás a las vacas que mugían, y mugían..., y eso a "Canito" le parecían llamadas de auxilio de las pobres bestias. Como era noble y puro de corazón, y entendiendo poco de las maneras de la vida a pesar de haberse criado entre mandriles (o quizás por ello), un reguero incandescente de furia vengadora y justiciera manó del centro de su pecho, recorriendo cada centímetro de su cuerpo.

Arrojando por los aires el cubo con los orines de las vacas, que estaba acarreando (los vendían a un laboratorio de productos cosméticos), se lanzó a la carrera directo hacia el morlaco faenante; le arrebató de un tirón la vara guiadora al mamporrero de la plantilla, quien estupefacto por el espectáculo del mozuelo enfurecido, no acertó a impedirlo; y arremetió por la retaguardia al Toro complaciente (mientras retumbaba en su cabeza la voz de Mrs. Righteousness desgranando proverbios bíblicos después del refrigerio: “ojo por ojo…”), al que introdujo en certera estocada (como hacía el Toro con las vacas) el bastón de longitud métrica por el culo. El Toro al sentirse atacado por el “orto”, se echó hacia adelante con un movimiento reflejo que le impulsó todavía más si cabe sobre la vaca que, todo quede dicho, esta vez mugió en un tonillo distinto, más gutural y reverberante, más… insinuante.

La barrera que encajonaba al Toro y a la vaca, cedió ante la presión de la arremetida del toro “envaritado”, liberando al animal quien no dejó en ningún momento de cocear, por librarse del invasor suponemos…

5 comentarios:

Adolfederico Hitmenez Lersantos dijo...

¡Enhorabuena! así me gusta chavales, que os dediquéis a lo "vuestro" y dejéis descansar el pasado en paz... llegareis lejos...

Nerd Power dijo...

Calla, gordo.

Lenguao dijo...

...esa boca.

Macarena dijo...

Si ya me parecia a mi desde el primer momento, pensé: "este chico es un poeta". Cómo pocas veces hago caso a mi instinto perruno...pero mira por dónde leyendo tu blog me digo una vez más que debo confiar en mi olfato.
Me parece genial algunas de las cosas que escribes, solo un espíritu sensible y una inteligencia envidiable (lo único lícito de envidiar en la vida), además de ese gran sentido del humor, pueden dar lugar a "cosas" como estas. Gracias por compartirlo. Consuelo. Saluditos.

LUISELMODI dijo...

Gracias por tu amable comentario y por la valentía de llamar a estos mis hijos "cosa".

Ay Macarena...(¡aaaay!)